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domingo, 6 de marzo de 2016

¿QUÉ ES LO QUE ESTÁ EN JUEGO EN LA TME?



Fundamentalmente:
-Una metafísica de la mente -con implicaciones antropológicas: sobre la concepción del ser humano (natural cyborg, the self, etc.).
-Un programa de investigación para las ciencias cognitivas (uno de cuyos aspectos o de cuyas versiones es la interdisciplinariedad) (cf., también el tema de la diferencia con el modelo computacional).
Pero la segunda no implica necesariamente la primera. Se puede asumir que el estudio del uso de vehículos externos es crucial en ciertos procesos o en ciertas tareas cognitivas sin necesidad de comprometerse con la tesis metafísica. Que el estudio de tales usos y tales vehículos sea relevante o incluso crucial para la comprensión y la explicación de tales procesos o tareas es compatible con la visión intuitiva (internalista) de la mente, aunque reorientada hacia la importancia de los vehículos externos y entendida en términos de embodiment (que también puede presentar, por su parte, tanto una dimensión metafísica como una dimensión concerniente solo a los programas de investigación).

En este sentido, la acumulación de evidencia empírica mostrando la importancia y la pertinencia del estudio del uso de vehículos externos en tareas cognitivas no es suficiente para justificar la tesis metafísica (ni puede probar que sea verdadera). Y el incremento de tal evidencia no puede inclinar la balanza en favor de ella de manera concluyente.

Entrevista a Andy Clark sobre su nuevo libro en Brain Science Podcast

Surfing Uncertainty: Prediction, Action, and the Embodied Mind

lunes, 2 de noviembre de 2015

Radicalizing Enactivism. Basic Minds Without Content (2013)

Sobre la obra publicada por D. Hutto y E. Myin en The Mit Press.

Distinguen entre "basic minds" y mentes "enculturated scaffolded". Solo las segundas se construyen sobre  representaciones, las primeras (que incluyen "el vasto mar de lo que los humanos hacemos y experimentamos") no se apoyan sobre procesos que implican la manipulación de contenidos, no representan condiciones en las que el mundo puede estar.

Abreviaturas, términos y etiquetas:

-REC: Radically Enactive (or Embodied) Cognition. La postura defendida en el libro. Se caracteriza por su completo rechazo del intelectualismo y de la idea de que toda "mentalidad" (mente, funciones mentales) implica contenido (p. 1). En otros términos, "not all mentality requires individuals to construct representations of their worlds" (p. 5). [Representaciones: "internal representational models built on the basis of retrieved informational content" (pp. 1-2), "... informational content from de world -content that is processed and manipulated -in order to attribute properties to the world" (p. 5).
En mi opinión, debería distinguirse entre cognición enactiva y cognición corpórea.

-Embodiment Thesis. La defensa de REC apela a versiones fuertes de dos tesis: Embodiment Thesis y Developmental-Explanatory Thesis (p. 5). La primera hace equivaler la cognición básica con patrones concretos espaciotemporalmente extendidos de interacción dináminca entre los organismos y sus entornos. Hay que notar que aquí "embodiment" hace referencia a una interpretación enactivista del cuerpo ("organismic sensoriomotor interactions that are contextually embedded" -p. 6), y no a una noción intuitiva cotidiana de los cuerpos y sus límites (boundaries). "Embodiment", en este sentido, alude a un proceso que no solo implica el cuerpo sino también el entorno: "Adherents of the strong Embodiment Thesis assume that, no matter how the empirical questions are answered, mentality -with the possible exception of phenomenality, as we discuss in chapter 8- is in all cases concretely constituted by, and thus literally consists in, the extensive ways in which organisms interact with their environments..." (p. 7).
Sobre diferentes versiones de la Embodiment Thesis, v., pp. 10-11.


-Developmental-Explanatory Thesis. Afirma que las interacciones que constituyen la mente (mentality) se basan en, son conformadas por, y explicadas por (y nada más que por) la historia de las interacciones previas de un organismo (p. 8). [Reglas y representaciones supuestamente almacenadas internamente carecen de valor explicativo].


-EMH: Extended Mind Hypothesis. Aunque la posición que defienden es semejante a la Tesis de la Mente Extendida, los autores distinguen expresamente entre esta y REC: "what is distinctive about REC is its commitment to the idea that cognition is essentially extensive and not merely, as Clark and Chalmers (1998) famously argued, extended [...]. The difference between these claims is that the Extended Mind Hypothesis (EMH) doen´t rule out the assumption that biologically basic cognition is, by default, brain-bound" (p. 7). Según los autores, para la EMT la mente se extiende solo en casos excepcionales. La diferencia entre mente "extendida" (EMH) y "extensa" (extensive) (REC) es interesante, pero no creo que los defensores de la EMH aceptaran sin más la caracterización que de ella hacen Hutto y Myin.






-CIC: Content Involving Cognition (p. 9). Los autores hacen equivaler esta posición con lo que llaman "intelectualismo", que se expresa en la frase "no mentality without content". Hace referencia a la posición clásica o estándar de las ciencias cognitivas, según la cual la representación/contenido es esencial y necesaria para la cognición/mente: "that cognition essentially involves the acquisition and manipulation of informational contents" (p. 58) [aquí los autores se refieren específicamente a la mente básica (basic mentality)].



-CEC: Conservative Enactive (or Embodied) Cognition (p. 11). La posición de aquellos que postulan la existencia de vehículos corpóreos del contenido, vinculada a una versión débil de la cognición corpórea. Según los autores, CEC va contra el espíritu del enactivismo comprometido con el rechazo del contenido y de la representación.




-The Hard Problem of Content. En síntesis: "the notion of informational content they [aquí los defensores de CIC, pero también incluye CEC] require is too metaphysically extravagant to be accepted by hard-nosed naturalists" (p. 21). Este problema surge cuando la noción de contenido informacional se plantea desde la perspectiva de una explicación naturalista. Este sería un problema para CIC, pero no para las ciencias cognitivas en sí mismas ya que, según los autores, no hay ninguna ventaja en términos de explicación en postular estados mentales con contenido al nivel de la cognición básica (p. 22).
REC proporciona la forma de evitar este problema.
Hay que tener en cuenta que el contenido informacional (al que afecta este "hard problem") es distinto del contenido representacional (p. 65).

domingo, 17 de marzo de 2013

Objeciones a la tesis de la mente extendida (I): Sobre el contenido intrínseco y la marca de lo cognitivo


Adams y Aizawa formularon así la cuestión:

"A Ž first essential condition on the cognitive is that cognitive states must involve intrinsic, non-derived content. Strings of symbols on the printed page mean what they do in virtue of conventional associations between them and words of language. Numerals of various sorts represent the numbers they do in virtue of social agreements and practices. The representational capacity of orthography is in this way derived from the representational capacities of cognitive agents. By contrast, the cognitive states in normal cognitive agents do not derive their meanings from conventions or social practices. Despite possible interpretationist perversions to the contrary, it is not by anyone’s convention that a state in a human brain is part of a person’s thought that the cat is on the mat" (2001, p. 48).

La Mente Extendida (y enlace a mi artículo en Ciencia Cognitiva)

Una versión de esta entrada puede verse en mi artículo de 2013 en la revista Ciencia Cognitiva.


¿Cuáles son los límites entre la mente y el mundo? ¿Cuál es el papel del cuerpo y del medio ambiente en los procesos cognitivos? ¿Son la piel y el cráneo fronteras o límites relevantes en términos cognitivos? La tesis de la mente extendida (TME) afronta este tipo de cuestiones para responder que en ocasiones la mente se extiende no solo más allá del cerebro, sino también más allá del cuerpo o del organismo. Desde este punto de vista las ciencias cognitivas deberían, en tales ocasiones, ignorar los límites metabólicos de la piel y el cráneo (para atender, al menos según la versión más difundida, a la organización computacional y funcional de la información).

La tesis de la mente extendida propone que, en ocasiones, la mente se extiende más allá del cerebro, y del cuerpo en general, de manera que  ciertos elementos del entorno (¿no biológicos?) pueden entran a formar parte de los procesos cognitivos. Cerebro, cuerpo y mundo formarían entonces un único substrato (o vehículo) integrado para la mente [Lo característico de la TME es el papel asignado al entorno. La distinción entre el papel del cuerpo y el papel del entorno -mundo- puede plantear la cuestión de la distinción entre mente extendida y cognición corpórea]. Uno de los principales argumentos en los que se ha sustentado esta tesis es el principio de paridad, que pretende anular todo criterio de localización espacial (una especie de velo de ignorancia al estilo de Rawls para evitar un “prejuicio biochovinista”) y supone cierta equivalencia funcional entre los recursos internos y externos. Pero esta equivalencia lleva a considerar irrelevantes las diferencias entre los recursos internos y los externos. Buena parte del debate sobre la mente extendida ha girado en torno a la naturaleza y a las implicaciones de estas diferencias. Una nueva ola de la TME pretende reconocer la importancia en términos cognitivos de algunas de estas diferencias, y proporcionar un nuevo argumento para la TME basado en la complementariedad y la integración de ambos tipos de recursos -y no en el principio de paridad- (Menary 2010, Sutton 2010).

La concepción clásica u ortodoxa de la mente extendida se basa en gran medida en la noción de “principio de paridad” tal y como fue formulada por Clark y Chalmers (1998), y cuya versión actualizada subraya su carácter funcional (“extended functionalism” -Clark 2008, 2008a, Wheeler 2010). Según este principio “Si cuando afrontamos cierta tarea una parte del mundo funciona como un proceso que, si fuera realizado en la cabeza, no dudaríamos en reconocer como parte del proceso cognitivo, entonces esa parte del mundo es parte del proceso cognitivo” (Clark y Chalmers 1998, p. 8) (posteriormente Clark ha añadido la cláusula “for that time” para explicitar el carácter transitorio de la extensión –Clark 2007, p. 166). La idea esencial es que, en términos cognitivos, lo relevante no es la localización espacial del proceso; por el contrario, el principio de paridad supone, como ya he señalado, cierta equivalencia entre los procesos internos y los procesos externos. La naturaleza de esta equivalencia ha centrado buena parte del debate sobre la TME (v., por ejemplo, Rupert 2004, 2006, y desde otro punto de vista Sprevak 2009). En general, la posición de los defensores de la TME ha sido insistir en que se trata de una equivalencia funcional y que el principio de paridad no exige que los procesos internos y externos se lleven a cabo de la misma forma o tenga las mismas características. Por tanto, el principio de paridad es compatible con cierto grado de diferencia entre ambos tipos de procesos.

En el ejemplo más conocido de la TME se presentan dos personajes, Inga y Otto, el segundo de los cuales padece una enfermedad que afecta a su memoria, por lo que recurre continuamente a un cuaderno de anotaciones. El cuaderno viene así a complementar su deteriorada memoria biológica. La idea básica es que el cuaderno de Otto es equiparable, en cierto sentido, al cerebro de Inga y forma parte, como vehículo externo, de su sistema cognitivo. El cerebro de Inga y el conjunto formado por el cerebro-más-el cuaderno de Otto desempeñan el mismo rol funcional con respecto a sus respectivas conductas. El principio de paridad cuestiona los límites entre cerebro, cuerpo y mundo mediante el isomorfismo funcional entre lo interno (memoria biológica, cerebro) y lo externo (el cuaderno y su contenido). (Ha de recordarse, sin embargo, que la TME es explícitamente una tesis acerca de los vehículos, y no –al menos directamente- acerca de los contenidos).